sábado, 15 de noviembre de 2008

O MEU PRIMEIRO DIA NA ESCOLA


Non recordo moito sobre o primeiro dia de clase… a penas recordo ese ano. Sei que tiña catro anos e que nos ergueu miña nai e levounos, a miña irmá máis pequena e a min, á escola. Estaba acostumada a que na casa me falaran da escola, e eu xa tivera preescolar na casa, así que tiña gana de empezar.
Entramos as dúas na mesma clase para que a profesora nos levara á nosa aula. Todos os nenos choraban e eu non conseguía entender por que. Despois de entrar, a mestra preguntounos os nosos nomes, e eu, que sempre pretendía protexer a miña irmá, díxenlle os nomes, apelidos e se me descoido, cóntolle tamén a miña curta vida. Había moito ruído fóra e tamén na aula, e algo que me chamou a atención foi que no medio do patio había dous pinos.
Cando xa estabamos na aula colocados, recordo que nos presentaron e que pasamos case toda a mañá xogando.
A miña clase era bastante ampla. Entrando pola porta, á dereita había moitas fiestras polas que entraba a luz e debaixo uns mobles cheos de xoguetes e de libros. Do lado esquerdo estaban as mesas; eran de cores: unhas amarelas, outras azuis e outras verdes. Estaban colocadas de forma que se nos sentabamos por grupos de cinco ou seis, e sempre tiñamos a alguén fronte a nós. Ó fondo estaba a televisión, a mesa da mestra, e o encerado detrás.
Outra cousa que recordo é que a moitos dos meus compañeiros a penas se lles entendía o que dicían, porque algún aínda non sabía falar.
Tamén nos puxeron unha película para que nos entretivésemos ou por se nos aburriamos.
Coñecemos ao longo da mañá á miña profesora. Chamábase Helena e sempre estaba rindo. Máis adiante decateime de que tamén sabía berrar.
Dese día non teño máis recordos, só sei que levei unha boa impresión, porque ademais acababa de chegar á vila e non coñecía a ninguén.

UN SAÚDO!!!

PD: Eu son a da dereita, non tiña outra foto miña no ordenador.

Lara Suárez Carreira
larasuarez_80@hotmail.com

EL PRIMER DÍA DE COLEGIO


Fue por el año 1990 cuando fui al colegio por primera vez con dos años, casi tres, la verdad que no tengo prácticamente recuerdos de aquello, así que he recurrido a mi madre para que, entre sus recuerdos y los míos, saquemos algo en limpio.

A punto de cumplir 3 años inicié mi andadura escolar en un pequeño colegio de Vigo llamado Quiñones de León, según mis padres, no tuve problemas para ir al colegio, todo lo contrario, fui con muchas ganas al colegio, a la vez que nerviosa y curiosa por saber como sería aquella nueva experiencia.

El colegio en sí, no era muy grande, se entraba por una especie de pasillo largo y cubierto, al fondo había unas escaleras, que al bajar daban a las distintas clases, mi clase era la que estaba al lado del gimnasio y la más grande ya que juntaban a los niños de 2 a 5 años, al ser muy pocos por separado.

La clase era amplia, recuerdo q tenía una pizarra grande, mesas y sillas de pequeñas dimensiones y un perchero para los abrigos... sus paredes estaban decoradas de dibujos, murales, pósters de películas infantiles... también había casitas grandes de juguete y diversos juguetes esparcidos por todo el aula, supongo que lo mismo que en todos los colegios...

Supongo que el primer día pintaría, haría juegos con los demás compañeros de clase y la profesora y jugaría con los juguetes que había en clase, aunque eso no lo recuerdo bien.

La profesora era una chica joven, tendría unos 25años, por lo que deduzco que serían de los primeros años en los que ejercía la docencia, seguramente era una buena profesora ,porque si hubiera sido mala seguro que la recordaba mejor.

Respecto a mis compañeros de clase, si te digo la verda sólo recuerdo a un niño, y no por ser amigo mío o porque ya lo conociera, sino porque todos los días me mordía el moflete, sé que suena ridículo, pero sí es así, según la profesora éste niño me quería tanto que al ir a darme un beso, con la emoción me mordía, por eso lo recuerdo, de hecho es una de las pocas cosas que recordaba y que guardo en mi memoria con cierta ternura aunque no os lo creais, preguntandome que habrá sido de ese niño y si sigue queriendo de manera tan efusiva a la gente.

He elegido esta foto porque es una foto hecha el año que empecé el colegio en ese mismo colegio y porque se ve uno de los tantos mordiscos que me metió el niño del que os hablé arriba.


Bueno por último quiero desear suerte a todo el mundo en las prácticas, espero que las disfruteis mucho y que tengáis unas felices navidades y próspero año nuevo!


VIRGINIA BOISO APARICIO.

Mi primer día de clase

MI PRIMER DÍA DE CLASE...

Recuerdo que mi madre me acompañó hasta la puerta del aula; dentro había ya algunos niños, que se convertirían en mis compañeros durante los siguientes doce años. Algunos lloraban, otros jugaban con muñecos al final de la clase, y otros se ponían el mandilón.

Me sentía muy nerviosa y con mucha vergüenza. Al principio, no quería ir, pero una vez allí, sé que me sentí mejor al ver a algunos niños/as que ya conocía.
La profesora me recibió con mucha alegría; era una chica joven, muy agradable y sonriente y me dijo donde debía sentarme.

Al ser el primer día de clase, la mayor parte del tiempo se dedicó a que nos conociéramos unos a otros, interactuando a través de juegos, aprendiendo canciones, bailando, etc. Además de decirnos los materiales que íbamos a necesitar a lo largo del curso. Recuerdo además que nos enseñaron a abotonar el mandilón, aprendimos juegos y canciones. Utilizamos papeles y pinturas para dibujar, y música en los juegos.

Éramos veinticinco niñ@s en clase, y enseguida nos hicimos todos muy amigos. Había los traviesos, los llorones, los tímidos, los habladores…
Recuerdo a una niña, que siempre se peleaba con los niños, la cual acabó marchando ese año del colegio. De todos modos, todos le habíamos cogido mucho cariño.

El colegio era bastante frío, sobretodo en sus decoraciones, que con el tiempo se fueron modificando para mejor con la colaboración de los niñ@s. La clase sin embargo, era muy colorida y alegre. Era un espacio rectangular, con mesas redondas y cuatro sillas en cada una de ellas. En un lateral del aula, había un acceso a un baño y al fondo se encontraba el rincón del juego donde pasaría algunos de mis mejores momentos y conocería a las que serían mis amigas durante muchos años.


Alba Charlín Álvarez

Teofania__6@hotmail.com

PD: He intentado subir una foto de todas las maneras posibles pero parece que a mi ordenador no le apetece asik siento no ponerla!!Si lo consigo pues ya modificaré la entrada!!!

viernes, 14 de noviembre de 2008

Mi primer día de clase


Recuerdo perfectamente mi primer día de clase, quiero decir, mi primer día en Educación Infantil.

Estaba muy emocionada por empezar el colegio y reunirme con otros niños y niñas de mi edad, además ya había visitado el colegio y conocido a la que sería mi profesora y aquel sitio me transmitía muy buenas vibraciones...

Mi madre fue la encargada de acompañarme ese día, y por el camino trató de tranquilizarme todo lo posible, yo estaba un poco nerviosa pero tenía muchas ganas de ir allí y aprender cmo hacían "los niños mayores".

Cuando llegué ya habían llegado algunos niños, mi madre me acompañó hasta la puerta de mi clase donde nos esperaba la profesora. Allí nos recibió, yo me despedí de mi madre sin llantos y entré en el aula con los demñas niños que se encontraban jugando en una enorme alfombra verde llena de juguetes.

Recuerdo especialmente un túnel de tela de colorines por donde todos los niños querían pasar.

Yo me acerqué a una de las niñas que allí se econtraban y empecé a hablar con ella. No recuerdo que le dijeexactamente, me imagino que le pregunté su nombrey su edad, y a partir de ese momento se convirtió enuna de mis mejores amigas durante muchos años. Otra niña con la que haría buenas migas, llegó llorandodesconsolada, no quería despedirse de su madre y a la profesora le costó muchísimo trabajo tranqulizarla,tuvo que cogerla en brazos y aún así ella intentaba seguir a su madre, pero la profesora se lo impidió e hizo lo posible por integrarla en la clase.

Creo que esa mañana lo único que hicimos fue presentarnos,jugar, y la profesora nos enseñó formalmente el aula,nos expuso las normas de convivencia y nos dijo losmateriales que necesitaríamos comprar.

La verdad es que aquella clase era norme, enla parte de delante se encontraba el encerado, la mesade la profesora, y las mesas de los alumnos, que eranredondas y en cada una nos sentábamos 5 alumnosaproximadamente.

En el medio había una gran alfombra verde dedicada al juego y algunas dinámicas.

Al final, estaban todos los juguetes, que eran muchísimos,y una enorme cocinita de madera adosada a la pared,había piezas de madera, un caballito, un carrito, comidas...no he vuelto a ver una clase con tantos juguetes como aquella...

La verdad es que fue un muy buen comienzo...


Judith Souto Valiñas
P.D La foto no es muy buena pero no tenía otra en formato digital... :S

PRIMER DÍA

De lo que me acuerdo del primer día de colegio es, que no lloré, llegué con una amiga que venía conmigo a la guardería. Me acuerdo de que llevaba una maleta rosa con las cosas de clase.La escuela era bastante grande tenía lo que todas las escuelas vamos pero lo que más me gustaba era el patio donde teníamos los columpios y un gran campo donde jugabamos todos. En clase nos sentábamos en mesas de cinco o seis niños y a mi me tocó con mi amiga, la clase estaba dividida en: el rincón de moqueta donde teníamos los juguetes por otro lado el sitio de las mesas y las sillas y por otro, el lado de la profe con el encerado y unos collages. Mi profesora era genial aun me acuerdo de ella, se portaba muy bien y casi nunca nos reñía,nos traía cosas para jugar
De los compañeros aún me acuerdo de bastantes ya que los seguí viendo durante años, me acuerdo de uno que se llamaba lucas que siempre me daba patadas y llegaba a casa con negrones.
Bueno esto es todo de lo que me acuerdo de los priemros dias.

Aránzazu Gómez Rodríguez

MI PRIMER DÍA DE CLASE



Mi primer día de clase fue confuso pero al mismo tiempo agradable.Confuso , debido a que no sabías quien sería tu nueva profesora, con que compañeros compartirías tus nuevos momentos, como sería la clase....
La profesora era amable y transmitía mucha tranquilidad para ser un día lleno de nervios, al contrario que mis compañeros y compañeras que estaban ansiosos por saber cuales eran sus nuevas asignaturas. De ellos recuerdo grandes azañas, también los juegos que realizábamos en el recreo a pesar del pocotiempo de disfrute, como campeonatos de fútbol, partidas a las canicas....
Ese día realizamos juegos de presentación con la profesora, también contamos como fueron nuestras vacaciones... entre otras cosas. Los recursos didácticos que empleamos eran básicamente rotuladores, colores y folios para desarrollar nuestras artes plásticas.
La clase era amplia, luminosa y acogedora. Las mesas estaban colocadas en forma de herradura, para facilitar el control de la profesora tan solo con una mirada.
El colegio disponía de todos los recursos que los alumnos y alumnas pudieran necesitar. Estructuralmente era amplio y tenía varias zonas de recreo, estaba en muy buen estado a pesar de los años y de las generaciones que allí transcurrieron, todo eso gracias a la colaboración de todos.
NEREA PIÑEIRO LEMA

MI PRIMER DÍA DE CLASE



Cuando llegué al colegio, seguía tan feo y sucio como siempre, y "la jaula" dónde jugaban los niños de infantil estaba allí igual que el año anterior. Estaba un poco nerviosa porque era el primer día de clase, y también un poco agobiada por saber quién iba a ser mi profe, pero al mismo tiempo contenta por empezar de nuevo al cole. Al entrar en el recinto del colegio vi a mis compañeros del año anterior, fui hacia ellos y nos pusimos a comentar, algunos más entusiasmados y otros menos la "vuelta al cole". Empezaron a llegar niños más grandes y se metían con nosotros diciéndones: "Ja, os va a tocar doña Teresa"; y todos empezamos a ponernos un poco nerviosos. Doña Teresa era la "profe mala" y gruñona, según lo que decía todo el mundo. Al poco tiempo salió el director y empezó a llamarnos uno por uno. Cuando llegamos a clase, allí estaba ella, doña Teresa; todos nos quedamos un poco disgustados, pero con el paso de los días fuimos conociéndola mejor y no era tan mala, ni tan gruñona, aunque si que era un poco histérica y gritona. Ese día conocí a una niña que se llama María, era repetidora y me caía fatal, pero ahora es una de mis mejores amigas.





Estefanía Domínguez

Mi primer día


Principios de los noventa, lluvia, sabía que se repetiría lo mismo que el año anterior, definitivamente, si lo sabía. Paseábamos mi madre y yo de la mano, cerca del puerto, mirando el mar. El paseo era divertido, igual que el año pasado, pero esta vez ya conocía el destino que no era otro que la escuela, una pequeña gran casa escondida tras la calle de “ Torrecedeira “ de Vigo. Era un lugar bonito, buenas vistas, niños como yo, monjas amables, pero muy frío, austero, no me gustaba la escuela y, a medida que avanzaba el paseo crecían mis ganas de darme la vuelta, de soltar la mano de mi mamá y retroceder. Pero ya era demasiado tarde, cuando vi a la desesperada el momento clave ya era demasiado tarde, me vi dentro del edificio, hice un intento evasivo pero ya era ya inútil, me agarraron y como un preso me llevaron, contra mi voluntad al interior del aula cinco. Me frustró estar atrapado y no poder salir, o quizás fue notar mis ojos húmedos y que mis gritos no sirvieran para otra cosa que ver en última instancia a mi madre en la puerta compartiendo mi agobio pero nada más. Lo cierto es que nunca me gustaron los primeros días de clase, ni los segundos, ni los terceros … La verdad es que el colegio y su entorno nunca fueron de mi agrado, así resulta paradójico que mi deseo sea permanecer en el casi hasta el resto de mi vida.



EL PRIMER DIA QUE RECUERDO EN LA ESCUELA.

Por el año 1991, cuando tenía unos dos o tres años, recuerdo que en el pueblo donde yo vivía había una casa, como las actuales guarderías, donde las niñas y niños estábamos toda la mañana y parte de la tarde jugando y haciendo diversas actividades complementarias.


Todas las mañanas venía nuestra profesora a recogernos a las casas en una furgoneta azul.

Recuerdo que ese día estaba muy contenta, como casi todos los días. Me divertía muchísimo en las clases, fue algo inolvidable. A veces, incluso me gustaría volver a aquella época.


La profesora era una mujer de mediana edad y de aspecto agradable. En cuanto a su carácter, puedo decir que era una persona tranquila, cariñosa... y, a veces, hasta graciosa. En general, nos trataba muy bien.


La relación con mis compañeros era relativamente buena aunque a veces nos peleábamos por los juguetes, pero al rato se nos pasaba y todo volvía a la normalidad. Hoy en día aún mantengo contacto con algunos.


Las tareas que se llevaban a cabo en el aula eran muy variadas, pero ese día recuerdo estar jugando con la plastilina y en las colchonetas.


En cuanto a la estructura de la clase no recuerdo muchas cosas, pero si que era de forma rectangular, tenía mesas y sillas pequeñas distribuidas de cuatro en cuatro (donde la profesora nos colocaba por orden alfabético) y una mesa más grande que era la de la profesora. También tenía una pizarra, un perchero (donde colgábamos nuestras chaquetas y merienda para la tarde), colchonetas...


La escuela en si era pequeña, pero tenía un enorme patio. Este estaba dividido en varias partes: en un lado tenía hierba, en otro arena y en otro tenía unos columpios donde siempre había una gran cola.


Desgraciadamente, las cosas han cambiado mucho.


Espero que tengáis suerte en las prácticas y que sea una experiencia inolvidable.


Elisabeth Vázquez Castro
eli0254@hotmail.com









El primer recuerdo de mi clase


MI PRIMER DÍA DE CLASE

El primer día de clase que recuerdo es un día de invierno que llovía mucho, lo recuerdo porque en clase siempre teníamos que pegar unas pegatinas según el tiempo que hacía y ese día puse una nube muy oscura con gotitas de lluvia.

Estaba en segundo año de Infantil y la profe, que se llamaba Mª del Carmen, nos mando hacer unas fichas que tenían unos dibujos para colorear y unas actividades para repasar unas palabras. Como ocurría siempre, todos queríamos ser los primeros en enseñarle los trabajos a la profesora.

Recuerdo que ese día estaba contenta porque, aunque llovía, estaba con mis amigos y la profe cuando hacía mal tiempo nos daba más tiempo para jugar para que no nos aburriésemos tanto. Ese día además la maestra usó un pequeño telón con guiñoles y nosotros, por parejas, teníamos que inventarnos una historia.

La profesora solía estar alegre, excepto cuando tenía que regañar a algún niño o niña; ese día estaba contenta y nos animaba a todos a hacer los ejercicios.

La relación con mis compañeros era muy buena, lo pasaba muy bien en clase porque compartíamos todo y, aunque a veces nos enfadábamos, lo más frecuente era que jugáramos todos juntos en el recreo.

Durante mis primeros años en la escuela tenía una compañera que era mi mejor amiga, en el recreo no nos separábamos y jugábamos siempre juntas.

Durante ese día de clase utilizamos muchos materiales: colores, pegatinas, lápices, ceras, etc.

La clase era muy acogedora, estábamos los tres cursos de Infantil en una misma clase por lo que la profesora nos agrupaba en tres mesas grandes de manera que formábamos tres círculos y la mesa de la profesora estaba en frente, al lado de la puerta. Se trataba de una escuela unitaria por lo que éramos pocos alumnos; era (y es) una escuela ya algo antigua pues mi madre ya estudió ahí también, y tiene unas viviendas en la parte de arriba porque antiguamente los profesores y profesoras vivían en él.

En la entrada del colegio teníamos unos percheros para colgar los abrigos, mandilones, mochilas, etc. y encima nuestra foto para que supiéramos donde teníamos que dejar nuestras cosas.

Mi momento favorito era el de salir al recreo a jugar, nos poníamos todos en fila y una vez ordenados salíamos de uno en uno.

El patio era grande y tenía hierba y arena, en el centro había unos columpios algo viejos pero para nosotros eran los mejores columpios del mundo.

También había en el patio un banco de madera donde se sentaban las madres a esperarnos a la salida.

Luego ya pasé a otro colegio al empezar la primaria.

ROSA IGLESIAS GONZÁLEZ

rosa_gonzalez_00@hotmail.com

jueves, 13 de noviembre de 2008

Recordos da escola


A escola de infantil da miña vila é un edificio pequeno, e ainda hoxe conserva o debuxo que a miña clase pintou na parede de fóra, xa vai uns cantos anos. Onte, cando fun levar o meu sobriño, púxenme a pensar en todos os recordos que alí teño, máis que nada, para ter algo que escribir, porque cando me puxen o luns non me lembraba de case nada, pero con só estar alí 5minutos viñéronme montóns de imaxes, de xogos, de risas...


Cheguei por primeira vez a escola con só 2aniños, a profesora mandounos pasar a unha aula moi grande e luminosa donde fixemos unha festa de benvida; primeiro cos nosos pais (que sen saber como, iban desaparecendo) e despois cos nosos profes Julia e Julio; que nos pintaron a cara de cores, leronnos contos, e cantamos moitas cancións. Sentinme ben porque estaba cos meus compañeiros, xa nos coñecíamos da gardería e a maioría eramos e somos veciños. Ese día a saida todos estabamos contentos, pero non sempre foi así.


Teño moitos e moi bos recordos da miña mestra Julia, era unha muller peculiar, sempre pendente de nos, e a única capaz de facer calar a Mateo, que se pasaba as clases berrando ou chorando por nada, lembro que cando algún comezaba a chorar sacaba un flotador do armario e todos nos reíamos, sempre tiña algo que contarnos e sabía perfectamente chamar a nosa atención. Sen dúbida unha mestra inolvidable.


Ana Belén Troncoso Presa.

Primer día de clase.


Lo que más me ha marcado de mi primer día de clase es el estado de desconcierto en el que me encontraba. Recuerdo que mis compañeros y yo habíamos llegado al colegio en un bus que , por aquel entonces, me parecía enorme. Al bajar de él, una chica muy joven y delgadita, se acercó a unos cuantos y a mí y nos arrimó a la pared de la entrada; colocándonos en fila de dos en dos para llevarnos, finalmente, a nuestro aula. Carolina, la profesora, era dulce, cariñosa y siempre estaba sonriendo. Fue ella quien, ese mismo día, nos explicó que pertenecíamos al grupo del cascabel y que las pegatinas de hormiguitas que había por todo el pasillo eran las que se encargaban de guiarnos a nustra clase cada vez que tuviésemos que regresar a ella. Más tarde, nos repartió una cartulina a todos pero en la que, cada uno, tenía un dibujo diferente; así sabríamos cual era nuestro mandilón al colocarla encima de cada perchero; los cuales, se encontraban a la izquierda de la puerta.
A la derecha, teníamos un armario donde la profesora guardaba algunos de los materiales didácticos que utilizábamos para las actividades de clase como ceras, cartulinas o cuentos y, al lado, un mueble pequeñito en el que se guardaban el video y la televisón. Subida a una tarima, se hallaba la mesa de la profesora y, justo detrás, el encerado y el reloj. Nuestros pupitres, de pequeñas dimensiones, quedaban enfrente de la mesa de Carolina y, al fondo de todo, un espacio con algunos juegos y un gran corcho decorado con mapas y el calendario escolar. Además, la clase poseía una gran iluminación, lo que la convertía en un lugar bastante alegre.

En cuanto a mis compañeros, no guardo un gran recuerdo de ellos de aquella época, debido a que pasamos juntos toda la etapa escolar y, al pensar en cómo éramos, no me viene otra imagen suya que no sea la actual. Pero, sin embargo, si visualizo algunas de las tantas peleas que teníamos entre nosotros, sobre todo, al esperar en la fila del comedor ya que, todos, queríamos entrar de primeros.

Y, es de esta forma, como pasé mi primer día en el colegio; unas horas intensas para mí y muy breves en realidad pues, tan sólo un pequeño rato después de jugar con los demás niños, empezaron a venir nuestros padres. Fue en ese momento donde derramé mis primeras lágrimas dentro del recinto escolar y, todo, por querer y no poder quedarme más tiempo en clase.


Mª Inés García Campos

ines_nkm@hotmail.com

O meu primeiro día de escola...



Recordo o meu primeiro día de escola en 2º de primaria, que foi cando cambiei de colexio, pois ata entón estiven nunha escola unitaria da miña vila.
Era, polo tanto, o meu primeiro día nese colexio no que todo era novo: os mestres, as aulas, os compañeiros...agás algúns nenos e nenas que xa coñecía da anterior escola.
O colexio era moi grande, tiña varios patios de recreo; un para os máis pequenos e outro para os máis maiores;unha pista de fútbol e outra de baloncesto;diversas fontes pequenas ó longo do patio;e logo, dentro, había moitas aulas.
Antes de entrar ás aulas reunímonos todos na entrada e alí comezaron a chamarnos por orde de lista para dividirnos en clases. Eu estaba moi nerviosa, porque era unha escola diferente, pero por outra parte tamén estaba moi contenta porque ía empezar unha nova etapa. Unha vez que nos chamaron entramos coa mestra que nos correspondía, e os nosos pais acompañáronnos ata a aula. Algúns nenos choraban porque non querían quedarse alí (como lle pasa normalmente a moitos nenos cando comezan o curso), pero eu aínda estaba máis contenta porque estaba na mesma clase que unha amiga miña, da cal teño un recordo especial, pois a partir de aí naceu unha gran amistade.
A miña aula non era moi grande, tiña un encerado, un armario para gardar material escolar, moitos debuxos pegados na parede, a mesa do mestre, e as nosas mesas, que estaban colocadas en forma de "U".
Cando marcharon os pais, a mestra comezou a falar con nós. Chamábase Lolita, era dunha avanzada idade, e aparentaba ser moi boa, de feito, así foi.
A clase ese día dividiuse en tres partes: primeiro fixemos unha presentación, é dicir, cada alumno debería dicir o seu nome e o lugar onde vivía, para así coñecernos todos mellor. Logo, a mestra propuxo falar do que fixeramos aquel verán e , de un en un, fomos contando as anécdotas máis destacadas do verán. Ó principio, como tiñamos algo de vergoña, falabamos moi pouco, pero cando fomos collendo confianza, queriamos falar todos á vez.
Por último, a mestra díxonos o material que precisaríamos para ese curso. Ademais, recordo que a mestra nos dou unha folla co material necesario para o curso e tamén nos regalou un lapis moi bonito con debuxos de animais, o cal no fixo moita ilusión a todos.
Finalmente, regresaron os nosos pais a buscarnos, e todos estabamos ilusionados contándolle o noso primeiro día de escola.
Casualmente, este ano terei unha experiencia similar a ese curso, xa que farei as prácticas en 2º de primaria.

Miriam Ruso Valiña
(miriamrv_89@hotmail.com)

1º día no colexio



Non me acordo demasiado do 1º día no colexio, xa que era moi pequeniña, só tiña cinco anos. O que sí me quedou gravada foi a sensación de ir en autobús por primeira vez á escola porque quedaba nas aforas da vila, estábamos moi nerviosos, sobre todo polo feito de pasar á escola de “grandes”. Recordo que a profesora que nos tocou, que se chamaba Ana, era a máis cariñosa e boa que había en todo o colexio, tratábanos moi ben. A única actividade que me acordo que fixemos aquel día foi presentarnos, tivemos que dicir o noso nome e algún hobby co fin de coñecernos mellor.
Como vivía nunha vila, xa coñecía a case todos os nenos da miña clase. Ademais, seguimos todos xuntos ó longo de toda a primaria e secundaria, por iso nos fixemos moi bos amigos. Había un rapaz que recordo en especial, xa que en primaria era moi nervioso e falaba moito na clase, sen embargo, levábase moi ben cos profesores porque sempre nos contaba bromas e nos facía rir.


Raquel Fernández Formoso
rakelmuros@hotmail.com

Mis primeros recuerdos...


No recuerdo mi primer día de colegio, pero sí conservo recuerdos de cuando estaba en educación infantil y creo q nunca lloré por tener que ir al cole ya que allí me lo pasaba mejor que en casa jugando con otros niños. Supongo que quienes realmente lo pasan mal son algunos padres que tienen que dejar a sus niños “solos”.
Una de las cosas de las que más me acuerdo es de la profesora, un modelo que nos marca mucho, ya que no sería la primera niña que se confundiría al llamar a la profe “mamá”. También puede que la recuerde porque aunque luego ya estaba en primaria era el mismo colegio y la profesora nos seguía saludando y preguntándonos que que tal nos iba todo, una buena profesora… La recuerdo porque era como nuestra protectora, nuestra “mamá” dentro de aquel sitio tan grande, siempre muy cariñosa y con una sonrisa en la boca.
Mis compañeros de clase siguieron siendo los mismos durante todo primaria, por lo tanto los recuerdo a todos, pero me acuerdo especialmente de una niña, se llamaba Noa, estábamos siempre juntas y fuimos muy amigas desde que nos conocimos hasta que ella se fue del cole porque se iba a vivir a otro sitio. A saber que es ahora de esa chica…
Las tareas que llevábamos a cabo en el aula supongo que eran muy variadas, pero especialmente me acuerdo de un día en el que todos teníamos que hacer formas de plastilina, la profesora pasaba a nuestro lado y nos decía que le parecía nuestro molde, y, si al final te portabas bien podías ir al rincón de los juguetes, el paraíso en aquel momento… En aquel rincón podíamos hacer de todo; jugar con los bloques de lego, hacer muchos puzles, rompecabezas, etc.
La distribución de la clase la recuerdo ligeramente; nuestras mesas estaban juntas de cuatro en cuatro y delante teníamos una pizarra decorada con muchos dibujos alrededor. Al lado de nuestras mesas teníamos los percheros, donde cada uno tenía un dibujo o su nombre con un dibujo (no lo recuerdo muy bien…) asignado y ahí es donde cada uno tenía que colgar su abrigo. Me acuerdo muy bien que mi dibujo tenía un guante. Al otro lado de nuestras mesas estaba la mesa de la profe y justo al lado el rincón de los juguetes donde íbamos si nos portábamos bien.
Y el colegio en general lo veíamos como algo súper grande, y cuando salíamos al recreo no nos dejaban pasar al recreo de los mayores, los cuales veíamos como auténticos ídolos y soñábamos con ser mayores para ir a ese recreo y ser los jefes del patio.
Hay que ver cómo cambia la visión de las cosas con el paso de los años…


Lidia Abalo Ferreiro
laykila@hotmail.com

As entradas

Moi ben os/as que xa fixéchedes a vosa narración do primeiro día de escola. Algún só subiron o título. Outros/as deixaron o texto sen nome. Se lle dades a "editar entradas" que está neste mesmo cadro, na solapa de arriba, vai permitiros modificar as entradas anteriores.

Espero que todos/as as que faltan poidades facelo antes de acabar a semana como quedaramos. Así xa sabemos que todos podemos empregar o Blog para comunicarnos.

Que teñades unha boa fin de semana.

Miguel Zabalza

el primer dia que recuerdo


Como siempre llegaba tarde a clase, mi madre me llevaba del brazo y yo no quería quedarme sola, ella sabía que me iba a poner a llorar, así que me empujó hacia la entrada, y cerró la puerta. Yo, me di la vuelta con la mala suerte de darme un golpe en toda la cara contra el cristal de la puerta, con lo cual empecé a llorar y me llevaron a clase, era luminosa con dibujos en ventanas y paredes, había una estantería con libros que la profesora nos leía todos los días, las mesas formaban hexágonos y los percheros tenían nuestro nombre, pero por muy bonita que fuera mi clase, no paraba de llorar.

Mi profesora se llamaba Ana, tenía gafas de pasta,era mayor, y estaba perdiendo la poca paciencia que tenía conmigo, la recuerdo bastante gruñona, la verdad. Me llevaron a la clase en la que estaba mi hermana, ella cursaba 2º de primaria. El colegio tenía tres plantas con sus respectivos pasillos, yo tenía mi clase en la planta baja, y mi hermana estaba en la misma que yo, mientras me llevaban, veía los murales que había pegados en los pasillos. Cuando llegué a clase, me sentaron a su lado, me dieron folios y lápices de colores; recuerdo que no paraba de preguntar a mi hermana si le gustaba mi dibujo, ella decía con resignación que si, me sentía triste porque en realidad nadie quería soportar a una niña que lloraba siempre, ni mi hermana, supongo que ella querría estar con sus amigas.

Cuando llego la hora de comer, salimos corriendo para llegar los primeros, allí, nos sentábamos por cursos, ese día había de menú puré de patata, cosa que odiaba, estuve castigada delante de la comida hasta terminar el recreo.

Después de comer siempre estaba más contenta, jugaba en clase con mis compañeros, siempre estábamos corriendo y gritando, mi prima rebeca y yo éramos inseparables, hacíamos pillerías juntas, siempre nos castigaban, pero si estábamos una con la otra, éramos felices. Me lo pasaba muy bien por que teníamos un montón de juguetes colores y libros, lo bueno de cuando jugábamos era que si perdíamos, lo hacíamos todos, igual que si ganábamos, así nadie se enfadaba con nadie, y para terminar la jornada, la profesora siempre nos dejaba escoger un libro y nos lo leía. De deberes nos mandaba decirles a nuestros padres lo que habíamos hecho ese día. La verdad es que teníamos mucha complicidad entre todos, y eso, se hecha en falta.

Raquel villar álvarez (rakel-87@hotmail.com)

O meu primeiro día de clase

Non me acordo do día, nin do mes que era.., nin sequera me acordo do tempo que facía, pero si recordo que cando vín aquel pequeno edificio branco con cortinas de varias cores nas xanelas, sentinme cunhas gañas enormes de entrar a dentro e ollar o que alí se agochaba...
Descubrín un mundo diverso, coma se fose unha vida allea onde houbese unha sorpresa tras outra e non tardei en decatarme que así era...
Había nenos coma min que facían debuxos, cantaban, xogaban e todo isto e moitas máis cousas que neste comentario non me collerían, baixo a supervisión dunha fermosa muller, cuxa cara e sobre todo dulce voz nunca esquecerei. Ela era a mestra María; alta, cunha pel moi branca e cun cabelo curto e louro que facía que a nosa instancia nesta humilde pero acolledora escola fose non só agradable, senón moi levadeira. isto conseguíao cunha dozura e un encanto que nos encandilaba a todos. era atenta e a todos nos trataba por igual. Era un exemplo a seguir.
A escola como vos dariades de conta era unha escoliña rural dunha soa pranta e unha soa clase onde estabamos sobre uns quince nenos de diversas idades. Dende os tres anos de idade até primeiro de EXB. Só estaba esta profesora e polo tanto impartía todalas clases. A escola contaba cunha porta e dúas xanelas na fachada e unha na parte de atrás. Tamén tiña un patio con columpios e un tobogán, ademáis dunha extensión para xogar ó futbol ou a outras actividades. Recordo que o primeiro día xa apostábamos canicas. Era o noso "deporte" favorito. No interior era todo un espazo aberto agás os baños dos nenos e das nenas. A aula era inesquecible con pupitres de diversos cores e coas paredes cheas de debuxos, de letras, de numeros e até había un taboeiro onde poñiamos o tempo que facía cada día cun sol, nubes ou choiva e incluso se nevaba pero iso dábase poucas veces e era unha pena porque nos encantaba. En fin.., aquelo que dicían que era a escola para min fora unha das sensacións máis gratas que recibira na miña curta idade.
Eu recén acababa de chegar de Suíza con tres anos e medio de idade e non coñecía a ninguén, pero ese primeiro día de clase fixen unha grande amizade cun rapaz co que aínda me levo ben hoxe. De feito podo dicir que se trata do meu mellor amigo.
A mestra xuntáranos para compartir plastilina e facer figuras con ela. Unha actividade a que nos dedicamos o primeiro diá de clase, a parte de facer debuxos e aprender a escribir o noso nome. Eu era a primeira vez que xogaba coa plastilina e colléralle un vicio tan grande que ata marchara con ela para a casa. A partir pois deste primeiro día de clase, a nosa amizade colleu ás. Sempre estivemos xuntos até o instituto.
Dos demáis compañeiros tamén fixen boas amizades pero pouco a pouco e hoxe en día teño trato con todos eles e somos como unha "piña". Isto en parte tamén é normal debido a que somos da mesma aldea ou redores e o trato non se perde se seguimos sendo veciños.
En resumo, o primeiro día na escola foi un día de grandes emocións onde todos estabamos felices e non había sitio para as lágrimas. A escola non só me axudou para formarme academicamente senon que tamén me valeu para aprender valores e para saber o que a amizade representa.

Pérez Blanco, Francisco Luís

MI PRIMER DÍA DE CLASE


El primer día de clase que recuerdo fue al empezar Educación Primaria, cuando tenía 5 años.

Este día iniciaba una nueva etapa de mi vida, ya que empezaba en un colegio nuevo donde no conocía a nadie, por lo que, además de estar contenta, también estaba bastante nerviosa.

Recuerdo que nuestra profesora, que se llamaba Inés, fuen muy amable con todos nosotros, ya que nos ayudó a integrarnos.

También recuerdo a mis compañeros y compañeras, que conocí ese día, que me recibieron muy bien y con los que todavía me sigo relacionando. Aún así, había un par de ellos con los que me llevaba mejor, en mi caso eran Sandra y Alba, que, curiosamente, también eran nuevas en el colegio.

Este primer día de clase se basó en conocernos todos a través de juegosy también en saber cuál sería el material que necesitaríamos a lo largo del curso (libros, colores, lápices, goma, cartulinas, folios, etc).

Nuestra aula estaba en la planta baja del colegio. La mesa de la profesora se encontraba al frente de las nuestras (que estaban colocadas de dos en dos). Detrás de la mesa de la profe el encerado y, al fondo un armario con juegos y libros. Las paredes estaban decoradas con murales, dibujos, un calendario....

Recuerdo que el colegio me parecía enorme con muchos alumnos mayores que yo.

El patio era grande y tenía columpios, tobogán, campo de fútbol, de baloncesto, y zonas ajardinadas.



ÁNGELA EIRÍS VILARIÑO

anlly_sofan@hotmail.com

miércoles, 12 de noviembre de 2008

O PRIMEIRO DÍA NA ESCOLA


O comezo da escola é algo inesquecible, un gran cambio, unha nova experiencia, o primeiro paso dunha gran aventura. É na escola onde facemos os primeiros amigos, onde comezamos a pensar sobre os nosos actos, onde a través das experiencias construímos novos coñecementos, é o momento no cal os nenos nos sentimos maiores por o simple feito de comezar a escola.


Chámome Sandra teño 18 anos polo que ese primeiro día de escola queda moi lonxe, pero aínda así recordo algunhas imaxes.


Comecei a escola con tres anos, o primeiro día miña nai acompañoume ata aula. A primeira imaxe que me ven a memoria cando penso nese día é a de todos os compañeiros sentados formando un círculo no chan, todos xogaban, pintaban ou falaban entre eles, os nosos pais estaban ó noso redor mirando como xogábamos ata aquí todo ía ben, pero no momento en que os pais abandonaron á aula comezaron os choros e perrenchas deunha parte do alumando entre o cal me encontraba eu, a pesares disto non teño un desagradable recordo do primeiro día, xa que despois dese pequeno desgusto comezaron os xogos e actividades co profesor.


A miña profesora chamábase Pilar, todos a chamábamos dona Pili recordo que sempre levaba moitas xoias e as uñas pintadas de vermello. Ese primeiro día de clase Pili tívome no seu regazo mentres me contaba un conto para que me tranquilizase. Os xogos e debuxos foron as actividades principais dese primeiro día, xa que era o que máis nos gustaba. A actividade elixida por a maioría dos alumnos foi o debuxo para o cal empregamos diferentes materiais.Recordo que eu utilicei a pintura de dedos, algúns nenos facían os debuxos en grupos mentres falaban, pero eu estaba soa. Ese primeiro día de clase non foi un bo comezo, sen dúbida os seguintes días foron mellores, xa que ese día sentinme bastante soa e triste.


O que máis me gustaba da aula era unha casiña de cartón feita por alumnos de anos anteriores, que estaba situada ó fondo onde había tamén un armario no que estaban gardados os xoguetes, as paredes estaban moi decoradas, había debuxos, cadros e un póster co abecedario.

O mellor deses primeiros días de escola sen dúbida os compañeiros, os primeiros xogos, aventuras e conversacións con eles. Gardo especial recordo dalgúns dos compañeiros cos que a partires dese día fixen unha boa amizade, que se foi facendo máis forte ó longo das seguintes etapas na escola e que conservo ata día de hoxe.


Ese colexio no que pasei dende os tres anos ata os dezaseis, no que tantos momentos importantes vivín ,no que fixen uns bos amigos, é o que escollín para as prácticas escolares.


Sandra Carpintero Souto.

Aquel terrorifico día..








Tenía solo dos añitos cuando mi madre me dejó a las puertas del colegio en mi pueblo. El colegio realmente no era muy bonito: tres edificios de piedra, un patio muy grande con una fuente en el medio y otro patio mas pequeñito con un arenero.



Me puse a llorar, no quería que mi madre me dejase allí sola y abandonada.. cuando.. de repente apareció una mujer. Tenía media melena, era morena, y bastante mayor.. pero lo que mas miedo me daba era su bata blanca. Me agarró de la mano y me llevo para dentro; pienso que me fuí con ella por miedo de que nos hiciese algo malo a mi madre o a mi. Cuando entramos en la clase me llevé una gran sorpresa.. ¡era muy bonita! : Con muchos murales, un gran encerado detrás de la mesa de la profe, cuatro mesas con cuatro sillitas cada una y una alfombra muy grande con varios cojines para dormir la siesta. Allí estaban todos mis amigos del pueblo; Lore, Javi, Pablo y Albino.. al resto de niños no los conocía. Nos pusimos a pintar un dibujo que nos dió Piedad, la profe, también nos repartio material.. y ahí fué como descubri que Lore se comía las gomas de borrar y que Pablo desayunaba las esquinitas de los folios.. recuerdo que cantamos muchas canciones en círculo.. una de ellas era para aprender nuestros nombres. La mañana se me pasó muy rápido y a la hora de la salida.. no sé porqué.. cuando vi a mi madre detras de la verja, eché a correr hacia ella llorando como una posesa, con la mala suerte de que tropecé y me caí de morros.. y claro.. ¡mi primera cicatriz! Tres días me duró la inflamación.. pero también es verdad que desde ese día( despues de comprobar que mi madre estaba sana y salva) fuí al cole muy contenta.






Olalla Oulego Rodríguez



olallaouro@hotmail.com

martes, 11 de noviembre de 2008

Mi primer día de clase.


Recuerdo que estaba en 1º de primaria y tenía seis años. Ya conocía a mis compañeros porque habíamos estado juntos desde infantil y solamente había una clase por curso. Antes de entrar me despedí de mis padres y me fui con mis amigos. Una vez allí la profesora nos acojió y nos dijo que se llamaba Celia. Tenía media melena y era rubia. Tenía bastantes arrugas (o yo por lo menos así lo recuerdo). Tenía paciencia pero cuando se le acababa chillaba y se enfadaba. Era bastante insistente.

Después nos sentamos todos, cuchicheando y hablando. No sabíamos lo que nos esperaba ni lo que íbamos a hacer. Me sentía nerviosa e intrigada. Por un lado estaba triste, porque ya echaba de menos a mis padres, pero por otro lado estaba contenta porque era algo nuevo que me atraía y además estaba con mis amigos.

El aula tenía a la izquierda unas ventanas muy grandes, el corcho estaba detrás de las mesas y sillas (y estas estaban colocadas de dos en dos), al frente estaba la mesa de la profesora y detrás el encerado. También había un armario en el que guardábamos algunos juguetes y libros. A la derecha se encontraban los percheros.

No era un colegio muy grande pero a mí si que me lo parecía. Tenía un patio enorme que se dividía por cursos. A mi lo que más me gustaba era el parque de arena, donde hacíamos montañitas y llenábamos botellas, aparte de ensuciarnos un montón. El colegio también contaba con un polideportivo y con una pista de fultol.

Entre mis compañeros recuerdo a algunos en especial. Por ejemplo a una niña que era muy traviesa y cuando se enfadaba empezaba a darnos patadas, hasta se las daba a la profesora. También recuerdo a niñas con las que hice lazos de amistad muy grandes.

Ese primer día creo que dijimos nustros nombres, algo que nos gustase y algo que no, para irnos conociendo más. Después la profe nos dió un papel para dárselo a nuestros padres. En él se informaba de los materiales que teníamos que llevar: una libreta, lapiz, goma, estuche, ceras de colores, etc.

Fue una época muy buena, de la que tengo grandes recuerdos. Allí pasé nueve años, y aprendí muchas cosas desde ese primer día.


Lucía González López

O meu primeiro día de clase


O primeiro día que fun a clase tiña 3 anos. Lembro moi ben que non tiña moita gana de ir pero tiven que ir igual. Meus pais acompañáronme ata o colexio, un colexio de cor amarronzada, con moitas ventás, outro edificio enfrente no que estaba o ximnasio e tamén máis aulas; un patio cuberto; una zona de area cuberta e outra sen cubrir para os máis pequenos; una pista de fútbol cuberta e outra sen cubrir; o comedor e por último una zona que non ten nada só pedriñas donde os rapaces xogaban o que fora.
Eu dirixinme cara as aulas de infantil donde agardaban moitos máis nenos. O pouco fomos cada un para a sua aula. Recordo que ó fondo había una pizarra e xusto diante dela a mesa da profesora que tiña diante máis mesas pequeñas para os nenos, no medio había una moqueta de cor vermello, a un lado estaban as ventás e ó outro un feixe de material didáctico de todo tipo; por último, no fondo da aula, había una especie de armario con moitos caixóns.
A miña profesora, Pilita, presentouse e falou cos pais e foi enton cando chegou o peor momento do día, os pais tiñan que marchar. Empecei a chorar, ainda que non seria a única, pero non m valeu de nada. Ó pasar o tempo todos se foron calmando menos eu, sentiame soa e desamparada, a profesora trataba de consolarme pero deuse por vencida e para que non molestara o resto da clase sentoume o lado da porta.
O resto dos rapaces xogaron a un xogo que non recordo con claridade pero recordo que era algo de ir decindo os nomes e logo repartiu plastilina; eu seguía na esquina chorando, sen participar en nada e asi seguiría ata chegar a primaria polo que o meu recordó da profesora non é moi bo no plano sentimental. O único que podo describir dela e o seu físico: morena de pelo negro, baixa, delgada...
Polo que respecta os compañeiros non me lembro deles xa que no recreo e a hora de comer estaba con meu primo, oito anos maior ca min, que era o único que facia que pasara un bo anaco sen chorar.
En resumo, a miña estancia en infantil foi un trago moi duro que se pasaría ó chegar a primaria cá miña nova profesora Isabel que cambiaria todo o sucedido en infantil para chegar a una primaria moito máis feliz e chea de bos recordos. Neste colexio pasaría desde este día ata 6º de primaria e agora vou voltar facer as prácticas.

Natalia Pérez Conde

Mi primer día en el colegio


Recuerdo que mi rimer día en 1º de Primaria, nada más llegar nos llevaron a todos a una sala, donde por orden de lista nos fueron llamando y organizándonos en clases.
Ya en filas para ir cada uno a su aula, nos llevaron a recorer el colegio, para saber donde estaban los servicios,el patio, las puertas para entrar y salir, las filas del autobús... me acuerdo que yo tenía la impresión de estar en un colegio muy grande con muchos rincones oscuros y en el que había mucha gente mayor.
Una vez en el aula, Josefita, mi profesora, a la que al principio le tenía algo de miedo que poco a poco se fue ganando mi confianza, nos mandó sentarnos en grupos de cuatro pero por orden de lista. Josefita empezó a repartir las carpetas, los lápices, gomas colores... y cada uno lo tenía que guardar en su pupitre.
Ese día me sentí bastante sola e insegura, porque a todas mis amigas les había tocado en la otra clase, pero a quién recuerdo con un cariño especial es a mi amiga Alba, que había llegado nueva ese año al colegio, pero yo la conocía ya de antes porque íbamos juntas al gimnasio.
Así recuerdo mi primer día de clase en el colegio en el que pasé desde 1º de infantil hasta 2º de Bachillerato y en el que voy a hacer las prácticas...
Vanesa Blanco.
(tuve un pequeño fallo al empezar y subí una entrada solo con el título, lo siento)

Mi primer día en el colegio.