¡Hola a todos! Es la primera vez que escribo desde que empezamos las prácticas, así que empezaré diciendo que estoy realizando las prácticas en un colegio de Santiago, el Pío XII, al lado de la Alameda. Me ha tocado ir con cinco compañeras de clase, a las que casi no conocía y que me alegro estén formando parte de esta gran experiencia conmigo.
He de decir que en un principio, cuando me dijo el director y la jefa de estudios que me tocaba el curso 6º B, no pude evitar el sentimiento de decepción en la cara, ya que iba con la idea de hacer las prácticas en primero o segundo de primaria; pero una vez entrado en el aula, conocido a la tutora y a los alumnos de este curso fue desapareciendo de mi cara ese sentimiento, y una vez pasada la primera semana esa decepción pasó a ser alegría por haberme tocado esta clase.
Mi tutora se llama Mari Carmen y debe andar rondando la cincuentena, es una mujer sencilla, cercana y a la vez muy exigente y muy trabajadora, se nota que le gusta su trabajo porque no para quieta ni un segundo.
Al principio, me pareció que no tenía mucho interés en tener una chica de prácticas, cosa que me confirmo la semana pasada, porque se ve muy suya, que le gusta hacer las cosas a su manera, seguir su rutina sin cambios, por eso yo no tenía mucho pié a hacer cosas, a ser activa en clase, pero la segunda semana empecé a soltarme y a ofrecerme en todo para ayudarla y para hacer cosas de clase aunque ella no me lo pidiera, además los niños también me preguntaban dudas y me pedían ayuda, así que también me ayudaron. Ahora la tutora me deja más libertad y hago de todo, corrijo libretas, exámenes, explico cosas en clase, ayudo con los deberes…y parece que le ha pillado el gusto a que le ayude porque ya es ella quién me lo pide y ya me ha dicho que tiene que aprovecharse mientras esté yo aquí.
Los niños son geniales, la verdad es que es una clase que se porta muy bien y que trabajan mucho, que tienen mucho interés por aprender. Son tan buenos que hasta me aburro a veces, jajaja… pero estoy muy contenta, mejor así. Sólo hay dos niños que tal vez les cueste más, uno que es repetidor y que es un poco pasota pero muy inteligente y otro que le cuesta mucho estar atento, es muy infantil y se distrae con cualquier cosa, y tal vez es con ellos en los que más encima estoy para que uno no se distraiga y para intentar motivar al otro, y creo que poco a poco lo consigo.
Entre ellos hay buena relación, ha habido algún que otro conflicto pero se ha solucionado sin problemas.
En conclusión, estoy aprendiendo mucho de esta maravillosa experiencia, me encanta la clase en la que estoy, sé que me va a costar mucho despedirme, porque les estoy cogiendo mucho cariño a los niños, le estoy cogiendo el gusto a ser profesora, y lo mejor de todo, me he dado cuenta de que esto es lo mío, que no me he equivocado y es lo que quiero ser.
*Virginia Boiso Aparicio*
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